Followers

Wednesday, April 20, 2011

El amor y el secreto

"En las historas de amores infieles, todo se vive bajo la forma del secreto. Al no poder decir su amor, se multiplican los mensajes en clave, los sobreentendidos, los objetos que ocultan un significado cladestino. En la literatura, los amores infieles han servido a menudo para denunciar la condición social de la mujer, pero también para ver cómo el secreto, la correspondencia sigilosa, es uno de los grandes temas de la ficción. La infidelidad pone en escena su teatro de simbolos. Los amantes, para hablarse, se inventan su idioma. Pero hay otro aspecto en que la literatura aborda el amor infiel, y es cuando enfoca la figura de quien padece el engaño y, en sus celos, intuye secretos ajenos, cuyo emblema es Otelo, el moro de Venecia. Si los amantes diseñan su sistema de señales, el celoso o la celosa engañados, labran su método de interpretación, excitado y paranoico. Método que interpreta cada mínima inscripción en la superficie de la realidad como una señal de todo lo escondido y prohibido. Así como los amantes dan a una palabra, a una llamada telefónica, a una carta, un significado personal, el que sospecha un secreto oculto descifra el código, existe o no, y, como Otelo, llega a encontrarle un sentido malévolo a todo. Por eso en la tragedia de Shakesperare, al inocente pañuelo se le atribuye tanto significado que termina convertido en arma del crímen".

El amor infiel (Revista Ñ .280 07.02.2009)

6 comments:

Trini said...

Así es, tal como "estudia" el infiel la manera de llgar a su amante, así el celoso es maestro en descifrarlo, aunque éste tenga más ideas que el otro.

Abrazos

Sylvia said...

¡Hola Fer! Muy interesante la situación que se plantea en este ensayito. No me refiero especialmente a la infidelidad en sí, o a las tantas famosas tragedias de amor prohibido. Aquí apuntaré primero a ese pañuelito 'inocente' que deja caer Desdemona y que luego es usado por el supuesto 'amigo' de Otelo para destruirlo. Al decir freudiano, el pañuelo en realidad es un desliz (Freudian slip) del subconsciente de Desdemona, quien en realidad se siente atraída por el joven desafortunado que pretende ayudar (y él también alberga pretensiones amorosas hacia la dama), de modo que autorevelan, por razones morales y culposas, aquello que concientemente niegan. No sé si soy clara, pero en la obra de Otelo hay un juego peligroso de coqueteo juvenil que enciende los celos del Moro. Nadie es totalmente inocente ni culpable (salvo el malvado Iago, que capaz que es además racista...) en esta impactante tragedia de Shakespeare. El crimen pasional de Otelo trasciende la paranoia pura y simple. Es una furia encendida al límite porque no advierte las fuerzas malignas exógenas a su propio ser bondadoso y heroíco, que lo transmutan en un aparente montruo irracional. Con el agregado de un 'flirteo' juguetón de su esposa adolescente, claro.. Es mi pensar... Gracias y abrazos!

Mixha Zizek said...

Interesante reflexión, una mirada a lo íntimo a lo escóndido a lo a veces negado, la infidelidad, la complacencia, la aceptación y la desconfianza, temas que siempre estarán acompañandonos en la escritura se actual o clásica,
muy buena entrada, besos

MAR said...

Dicen que para ser infiel hay que ser inteligente y yo digo....hay que ser tonto porque luego se valora lo que se pierde o no?
Mi abrazo para ti.
mar

mariarosa said...

Muy bueno y cierto.
Ñ, tiene siempre muy buenas notas.

mariarosa

Maςaяεna said...

He de reconocer que tu blog es ahora uno de mis favoritos.
Me encanta la reflexión que has echo.
Sigue así. Una gran entrada y unas perfectas palabras.
Te acabas de ganar una nueva seguidora.
Pásate por mi blog si quieres. Muchos saludos!